jueves, mayo 08, 2008

Uanohfai

La diferencia entre Dublín y París no es solo el idioma que se oye por la calle.

No son los monumentos, puesto que sería injusto comparar a cualquier ciudad con París en ese aspecto.

No son los restaurantes, ya que a veces es solo cuestión de gustos y conocer sitios.

Ni siquiera el clima, que es casi idéntico.

La diferencia radica en subir a un autobús a diario y que el conductor no te de ni los buenos días o subir a un autobús y que ademas de saludarte te diga que si hubieses andado al final de la calle el trayecto te hubiese salido por un euro con cinco en lugar de un euro cincuenta.

Los irlandeses y los franceses son tan racistas como podamos serlo los españoles, pero al menos los irlandeses son simpáticos en el día a día.

Me gusta vivir en París pero echo de menos Dublín a veces.

1 comentario:

Alfonso Armenta dijo...

Son xenófobos. Por que tú pasas como Francés en todo momento... hasta que abres la boca, claro :)

Creo que la fama de los parisinos de tener un carácter maravillosamente amigable tiene cierto fundamento :P