miércoles, junio 07, 2006

Amor Morboso

Bajo el abrigo de la noche oigo sus pies arrastrándose contra la moqueta como las escamas de una serpiente contra el árbol del saber.
El ritmo de las articulaciones bamboleándose hacia mí con una gracia no esperada. Siento el contacto de su mano contra mi espalda, piel seca que absorve el sudor en sus frías manos.
Me estremezco cuando siento el edredón levantarse para acomodar su frágil cuerpo junto al mío, sus pechos pegados contra mí, los labios casi inexistentes contra mi nuca y sus dientes mordiendo suavemente.
Su aliento me recuerda las noches furtivas, sin luz ni linterna en sitios prohibidos, buscando conocimientos que me eran vetados.
Mi cuerpo calienta el suyo y sus manos buscan puntos estratégicos, me giro sin abrir los ojos y me fundo en un abrazo con ella. Con la fuerza del abrazo es dificil saber donde empieza su cuerpo adherido a mi piel como arcilla de modelar.
Enterrado entre sus entrañas oigo su gemido gutural, abro los ojos y los fijo en su cuello, su carne se ve del color de la ceniza en la habitación a oscuras.
Dos cuerpos, un latir de corazón, un solo ritmo, entre sus caderas me vuelvo un animal, araño su piel pero no llega a sangrar mientras sus largas uñas esmaltadas en rojo abren heridas en mi espalda y noto sus caninos en mis hombros
La beso y su lengua se deshace entre los arrebatos de mi boca, sabe a noche, a tierra fertil, a cripta secreta.
El ruido de los chotacabras en el exterior ahoga los gemidos y siento como el momento llega a su fin, como una piramide acústica los animales excitados sienten la vida escaparse entre nuestros abrazos y graznan ebrios de placer.


Sus ojos abiertos de par en par, puestos en blanco por el trance. Un mechon de rubio pelo entre mis dedos, una sonrisa sardónica que no oculta sus dientes.

Y como una tormenta de arena, se deshace cuando el embrujo del nigromante Al-Azif termina, solo quedan sus sales esenciales envolviendo mi cuerpo y las sabanas.

Sin ducharme paso la página en la oscuridad y mis ojos leen sin mirar , en el Necronomicón los encantamientos para vencer la tiranía del Gusano.



Entiendo que Lovecraft no escribiese escenas como esta :D porque un relato erotico-festivo ambientado en los mitos de Cthulhu solo puede ser macabro y sorprendente, o a que creiais que venia lo de morboso?

1 comentario:

Yo, minoría absoluta dijo...

Esto debe ser debido a algun tipo de desviación sexual... ahora bien, no sé qué la ha podido producir.